Rafael Chirbes

En la orilla

Anagrama (Barcelona, 2013)

440 páginas / 19,90 € (rústica) · 14,99 € (Ebook)

Una de las obras de ficción reseñadas como imprescindibles durante la década pasada es Crematorio, la octava novela de Rafael Chirbes (Tabernes de Valldigna, Valencia, 1949), una soberbia historia de mudanzas ideológicas y corrupciones urbanísticas poblada de personajes ambiguos con la que se sumergió en los espacios ocultos del poder económico, y donde nos mostró sin ningún remilgo las cloacas de ese poder y los submundos sobre los cuáles está construido. Por Crematorio recibió el Premio Nacional de la Crítica 2007.

Ahora vuelve un Chirbes necesario y en estado puro con su extraordinaria novela En la orilla. Si cada libro es, como suele decirse, un corolario del anterior y hasta un aviso del que vendrá después, las referencias a Crematorio resultan inevitables, pues el autor regresa a similares principios narrativos, aunque en esta ocasión para mostrar el reverso de un capitalismo salvaje, muy próximo a lo insoportable para el ser humano.

Con una estructura que incluye una docena de voces narradoras con sus respectivos puntos de vista, Chirbes se sirve de la primera y de la tercera persona, del estilo indirecto y del monólogo, para definir a la perfección algo que la literatura española rara vez se atreve a explicar: la época que nos ha tocado vivir. Y todas las voces giran en torno a dos centros: el nauseabundo pantano, donde ahora van a parar los desechos de todo tipo y las vidas de los que no pueden subir en la escala social, y el personaje de Esteban, una suerte de víctima y verdugo que con 70 años cierra su carpintería, despide a cinco trabajadores y se dedica a cuidar de su padre en sus últimos años de vida.

Los límites entre novela y ensayo se desdibujan en muchas páginas, permitiendo que la reflexión inunde el texto narrativo. Reflexión y también calidad, lucidez, excelencia, sinceridad, malevolencia, valentía… son algunos de los valores que vamos a encontrar en su nueva propuesta. Y mucho desasosiego, una presencia constante en su obra.

Tras leer En la orilla, que como todas las obras maestras siempre oculta sugerencias en sus pliegues, surge un nuevo análisis de nuestra desquiciada y avariciosa sociedad en la que “todos sabemos que el mundo se divide entre lo que yo soy y lo que es lo demás” (página 156).

Chirbes vuelve a demostrar que aún quedan espacios necesarios para la literatura arriesgada en contenidos y formas, y para un tipo de novela de aparente complejidad y a contracorriente de las propuestas comerciales facilonas que, con una estructura lineal y unas tramas explícitas, únicamente buscan la complacencia y la comodidad del lector.

La capacidad de este valenciano para bucear hasta límites insospechados en las procelosas aguas del alma no dejará a uno nunca de sorprenderle. Los libros de los grandes autores –y Rafael Chirbes lo es- se convierten en una magnífica oportunidad para que reflexionemos acerca de nosotros mismos.