Los bibliófilos (1879), de José Jiménez ArandaLos bibliófilos (1879), de José Jiménez Aranda.

Una lectora de ¡A los libros! escribió un comentario hace algún tiempo preguntándome cuál era el número exacto de libros sobre libros que tenía en mi biblioteca. Curiosamente no los había contado hasta ahora, a pesar de que este tipo de volúmenes, como bien conocen los habituales, son una parte básica de mis intereses y de mi vida. Siento inclinación hacia ellos, los busco, los manejo, hallo solaz en su lectura, compañía, distracción. Bienestar. Esto último le costará mucho entenderlo a ese amplio sector de la población que siente un desinterés generalizado no ya hacia la gran literatura sino hacia la simple letra impresa.

Bueno, me puse a contar con diligencia –tardé más tiempo de lo previsto– y salió una cifra redonda: 750 libros sobre libros, entre narrativa y ensayo, modernos en su mayoría, con un centenar de viejos y unos cuantos antiguos. No sé si son muchos o pocos, aunque tengo la sensación de que mi colección no ha hecho más que comenzar. De inmediato pensé tanto en los tomos que alguna vez había leído como en los que aún no he leído y que a uno le gustaría leer. O en los que todavía no tengo físicamente pero ya forman parte de mi biblioteca invisible. Porque la búsqueda de libros descatalogados, agotados, difíciles de encontrar, es otra de mis pasiones. Y antes o después caerán en mis redes.

Entre la narrativa básica de libros sobre libros se encuentran títulos como Auto de fe, de Elias Canetti; El bibliómano, de Charles Nodier; Fahrenheit 451, de Ray Bradbury; El Club Dumas, de Arturo Pérez-Reverte; El nombre de la rosa, de Umberto Eco; 84, Charing Cross Road, de Helene Hanff; El librero asesino de Barcelona, de Ramón Miquel y Planas; La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón, o Mendel el de los libros, de Stefan Zweig, por citar algunos fáciles de encontrar en las librerías. Pero también rarezas de localización dificultosa en su mayor parte como El purgatorio del bibliófilo, de Ramón Miquel y Planas; El matrimonio Glass actúa, de Marco Page; Maculaturalia. Una asamblea de libros, de J. R. Haarhaus; La muerte de un librero, de André Caroff; Espejo de bibliófilos, de Alfred Bonnardot, o El corrector de pruebas, de José Mª Camps. De los ensayos escribiremos en una futura ocasión.

A través de este tipo de obras se deslizan vivencias librescas ajenas en apariencia a nuestra realidad que nos hacen crecer como personas. Así ocurre con los buenos libros: que sólo después de haber disfrutado mucho con ellos nos damos cuenta que están hablando de otra cosa. Están hablando de nuestra vida. Después de todo, qué somos, sino una combinación, distinta y única, de experiencias, de lecturas, de imaginaciones.

Esta sexta entrega que ve la luz también habla de nosotros. Son además novelas, ensayos, memorias, entrevistas, álbumes de viñetas, que podemos localizar sin problemas en una buena librería. Búsquenlos, cómprenlos y léanlos. Y si, por cierto, quieren hacerme feliz, regálenme libros sobre libros, los más raros posibles. Para seguir sumando. Apelo a su generosidad.

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Leer para contarlo

Leer para contarlo, de José Luis Melero. Guardo con aprecio de coleccionista enfermizo la fantástica Memorias de un bibliófilo aragonés, como rezaba el subtítulo, publicada originariamente en la Biblioteca Aragonesa de Cultura (2003) e inencontrable en estos momentos. Que vuelva a reeditarse corregida y aumentada estas reflexiones, vivencias, anécdotas, de un buscador de libros sobre el universo de las librerías de viejo y sobre muchos bibliófilos es una de las mejores noticias de 2015, una de esas que debería aparecer entre las mejores del año. Un hito más que un libro. Una obra de referencia. Una joya. (Xordica, 19,95 €)

El bibliotafo

El bibliótafo. Un coleccionista de libros, de Leon H. Vincent, con traducción de Ángeles de los Santos. El sepulturero de libros es un tipo especial de coleccionista compulsivo que acapara ingentes cantidades sólo por el placer de poseerlos, encerrándolos en su biblioteca y ocultándolos bajo llave si hace falta. Esta nouvelle estadounidense de 1898 e inédita hasta ahora en español trata de un cazador de libros obseso y con gran sentido del humor que cuenta sus divertidas aventuras para conseguir un ejemplar deseado. Un libro sublime que devoré preguntándome cómo demonios no lo habían publicado antes en España. (Periférica, 14,75 €)

Cosas raras

Cosas raras que se oyen en las librerías, de Jen Campbell, con traducción de Bernard Domínguez Reyes. Una colección de anécdotas extrañas y divertidas que oye un librero mientras trabaja. Porque muchas veces una librería no resulta interesante únicamente por los volúmenes de sus estanterías, sino también por los personajes que la frecuentan. Mención especial merece el añadido final sobre anécdotas de librerías españolas. Ideal para releerlo, abriéndolo al azar por cualquier página. Un manual de disparates que le hará esbozar muchas sonrisas y que difícilmente nos habrá de sumir en la indiferencia. ¡Qué peculiares somos los seres humanos! (Malpaso, 14 €)

El libro y la edicion

El libro y la edición. De las tablillas sumerias a la tableta electrónica, de Lluís Borràs Perellò. La tantas veces anunciada reconversión digital está dando pasos de gigante en el último lustro, por lo que el libro atraviesa un momento trascendental. Es necesario un trabajo como éste que profundiza en dos grandes temas: uno, la historia de la comunicación humana, de la escritura y del libro; y dos, el quehacer literario, cómo son y cómo se hacen los libros. Un ensayo fascinante en una época en la que más que nunca el mundo parece necesitado de volver a la historia para medir los pasos del futuro. (Trea, 45 €)

Los libros en The New Yorker

Los libros en The New Yorker. Selección y traducción de Miguel Aguayo. Una recopilación de 182 viñetas de entre las miles que el prestigioso magacín ha publicado en relación con el mundo del libro desde su fundación por Harold Ross hace noventa años, agrupados en cuatro capítulos: escritores, editores, lectores y libreros. Entre los ilustradores que las firman se encuentran algunos de los más populares de los que han firmado las viñetas, como Charles Barsotti, George Booth, Tom Cheney, Leo Cullum o Richard Decker. Una fiesta para los ojos y muchos motivos para la diversión. (Libros del Asteroide, 15,95 €)

La Historia de la Escritura

La Historia de la Escritura, de Ewan Clayton, con traducción de María Condor. Este calígrafo británico recoge en este excelente trabajo un relato del ser humano y la cultura contado a través de las letras, los jeroglíficos, las plumas, los pergaminos, las máquinas de escribir y los procesadores de texto. Cada página de este ensayo es una invitación a estimular la inteligencia porque uno podría estar subrayando de forma indefinida historias desconocidas, frases portentosas y juicios luminosos, pues tras cada párrafo se esconde la honda capacidad lectora del que informa porque sabe. Nunca le agradeceremos bastante su dedicación. (Siruela, 30 €)

Por_el_gusto_de_leer

Por el gusto de leer. Beatriz de Moura, editora por vocación, de Juan Cruz Ruiz. Esta larga entrevista de casi 300 páginas sobre la experiencia profesional de Beatriz de Moura, fundadora y editora de Tusquets Editores, y la historia literaria del último medio siglo es tan rica en su contenido que a todo lector atento y sensible le resultará inagotable. Este libro de conversaciones escudriña el catálogo de Tusquets, porque una editorial es lo que figura en su catálogo, que a su vez se construye por el gusto personal del editor. Esta mujer envenenada de literatura ha hecho por los letraheridos más de lo que ella cree. (Tusquets, 17 €)

Memorias de un librero

Memorias de un librero, escritas por Héctor Yánover. Reedición de este clásico publicado en 1994 por Anaya & Mario Muchnik y que era difícil de encontrar. En este libro del más famoso librero de Buenos Aires, que regentó la mítica Librería Norte, encontramos la alma mater de lo que consiste ser un buen librero. Porque ser librero, además de una profesión seria, es una gran pasión. Su lectura me ha proporcionado una felicidad rayana en el éxtasis. Lo recomiendo como una lección magistral sobre este oficio necesario en estos tiempos donde el mercado devora a sus hijos sin contemplaciones goyescas. (Trama, 22 €)

Bibliomania

Bibliomanía y otras obras de juventud, de Gustave Flaubert, con traducción de Ana Isabel Fdez. Rubio e ilustraciones de Sara Huete. Este libro contiene cuatro novelas cortas del autor de Madame Bovary escritas cuando tenía entre 15 y 16 años. La que nos interesa es Bibliomanía, la historia truculenta de un librero de Barcelona que, obsesionado por los libros, no duda en llegar hasta el crimen para conseguirlos. Como dijo Henry Miller: “Jamás pensé que se podía ser a la vez popular y tan bueno”. Y claro que es posible, por lo menos Flaubert lo es. Créanme, a todas luces un gozo literario. (El Desvelo, 16 €)

A los libros Daniel Heredia

¡A los libros! 25 entrevistas a profesionales del sector del libro, de Daniel Heredia. Casi ruboriza hablar de un libro escrito por uno mismo, pero es preciso incluirlo en esta selección porque lo considero un manual imprescindible para desentrañar las claves del mundo editorial en España al ser los propios editores, agentes literarios, libreros, escritores y hasta encuadernadores artísticos quienes nos explican en profundidad cómo funciona esta industria cultural. Y al que deberán acudir quienes estén interesados en el tema. Muchas reflexiones de estos profesionales son fogonazos directos al cerebro. (La Isla de Siltolá, 24 €)